Introducción de las perspectivas energéticas mundiales para 2015

COMUNICADO DE PRENSALOGO COMISION EUROPEA
 
Discurso del Comisario Arias Cañete: Introducción de las perspectivas energéticas mundiales (World Energy Outlook) para 2015 de la AIE —Informe especial sobre energía y clima
 
Bruselas, 16 de junio de 2015
 
Sesión de apertura de la Semana de la energía sostenible de la UE: Introducción de las perspectivas energéticas mundiales para 2015 de la AIE —Informe especial sobre energía y clima
 
Ministro Lien,
Dr. Birol,
Distinguidos invitados,
Señoras y Señores:
 
La perspectivas energéticas mundiales (World Energy Outlook) para 2015 de la AIE —Informe especial sobre energía y clima proporcionarán el marco para los debates de los próximos días y el marco estratégico para el período previo a la Conferencia de París de diciembre. Nos muestran dónde estamos actualmente en materia de energía sostenible y clima y esbozan los diferentes escenarios para después de 2015. Estoy encantado de que el Dr. Fatih Birol esté aquí para hablar sobre el nuevo informe de la AIE y compartir su visión sobre la manera de avanzar. Es un privilegio tener su voz autorizada hoy con nosotros. Muchas gracias, Fatih.
Al leer el informe, me llamaron la atención dos cosas en particular.
La primera es que podemos desechar el argumento de que crecimiento económico y emisiones de CO2 son inseparables. El informe muestra que, el año pasado, las emisiones relacionadas con la energía globales se mantuvieron estables, mientras que la economía mundial creció un 3 %. En la UE, las emisiones disminuyeron más del 6 % y la economía creció alrededor del 1,3 %. De hecho, desde 1990, el PIB de la UE ha crecido un 45 %, mientras que las emisiones han disminuido en un 19 %. Esa disociación gradual es una señal clara antes de las negociaciones sobre el clima.
La segunda que se me llamó la atención es cuánto queda todavía por recorrer. En caso de que alguien en algún lugar del mundo dudara sobre cuán ambiciosos debemos ser en París, este informe les ayudará a decidirse.
Las inversiones en fuentes de energía renovables siguen siendo desproporcionadamente bajas — 600 000 millones de euros inferiores a la inversión en petróleo, gas natural y carbón) [1]. Las emisiones del sector de la energía doblan el nivel del de las demás fuentes combinadas.
Como subraya el informe de la AIE, lo que se necesita es un enfoque integrado de la energía y del el cambio climático. Como Comisario de ambos temas, estoy totalmente de acuerdo. Así que ¿Cómo responder? ¿Cómo alcanzar el objetivo de una reducción del 40 % de las emisiones para 2030 al que nos hemos comprometido antes de la 21ª Conferencia de las Partes (COP21)?
La respuesta se encuentra en el informe. Dicho de manera simple, el nivel de ambición en materia de mitigación del cambio climático puede elevarse en todo el mundo sobre la base de medidas del sector de la energía, aprovechando tanto las prácticas acreditadas, como las nuevas tecnologías.
Tres ámbitos destacan en el informe de la AIE y también en nuestra Estrategia de la Unión de la Energía:
•           En primer lugar, los mercados de carbono y, en particular, el régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE) de la UE
•           En segundo, ser vez más eficientes en el uso de la energía, a fin de reducir la demanda en primer lugar
•           Y en tercero, invertir en investigación e innovación para reducir los costes de la energía sostenible.
Régimen de comercio de derechos de emisión de la UE
Permítanme comenzar con los mercados de carbono, ya que ocupan un lugar tan destacado en el informe. Para mí está claro, poner precio al carbono es la mejor manera de reducir las emisiones de forma rentable. Y me anima ver que está emergiendo un número creciente de nuevos mercados de carbono en todo el mundo.
El RCDE está creciendo y tiene una clara explicación:
El RCDE refuerza el mercado interior de la energía, incentiva a las empresas a reducir aún más sus emisiones y estimula la implantación de tecnologías con bajas emisiones de carbono y eficientes desde el punto de vista energético.
Como señala con razón en el informe de la AIE, el RCDE de la UE es el mayor mercado de carbono del mundo, ¡mayor que todos los demás del mundo combinados! Es una parte fundamental de la estrategia de la UE para descarbonizar y desempeñará un importante papel en la consecución de los objetivos de 2030.
Pero, como también señala el informe, el RCDE sigue soportando un enorme excedente de derechos de emisión, que reduce el precio del carbono y no ofrece incentivos para las  inversiones hipocarbónicas. Hemos tomado medidas decisivas para solucionarlo, al retrasar la subasta de 900 millones de derechos de emisión. Y, de manera fundamental, hemos alcanzado un acuerdo sobre una reserva de estabilidad del mercado para hacer el lado de la oferta del sistema más flexible y resistente.
Esto es importante a corto plazo, pero también allana el camino para una reforma estructural a largo plazo del RCDE. Ahora estamos reuniendo nuestras propuestas, que publicaremos en los próximos meses. Nuestro RCDE seguirá creciendo y mejorando.
Y, hoy, ya puedo asegurarles que la reforma del RCDE incluirá:
•           Continuación de la asignación gratuita de derechos a la industria, sin por ello reducir la cuota de derechos de emisión que se subasten;
•           Asignación gratuita opcional de derechos de emisión al sector eléctrico en ciertos Estados miembros; y
•           Creación de un fondo de innovación y un fondo de modernización.
Estos fondos se basarán en el éxito del programa NER 300, uno de los mayores programas de financiación de proyectos innovadores de demostración en materia de energía baja en carbono del mundo. Sus recursos proceden de la monetarización de los derechos de emisión del RCDE. En total, se han seleccionado 38 proyectos de energías renovables y un proyecto de almacenamiento de carbono (CAC) para su financiación por un valor de 2 100 millones de euros. Con este importe se espera poder movilizar otros 2 700 millones EUR de inversión privada.
Otra importante oportunidad puesta de manifiesto en el informe de la AIE es la eficiencia energética y la reducción de la demanda.
Eficiencia energética
En primer lugar, la buena noticia: a pesar de una reducción global de los precios de la energía, la eficiencia energética continúa siendo una prioridad.
La intensidad energética mundial disminuyó un 1,8 % en 2014. En Europa hemos reducido el consumo de energía en los edificios en un 3 % anual en los últimos cinco años. Durante ese mismo período, los productos eficientes desde el punto de vista energético nos han permitido ahorrar 100 000 millones de euros y evitarnos alrededor de 360 millones de toneladas de emisiones de CO.
Pasemos ahora a las noticias menos buenas: un 20 % del total de electricidad residencial se utiliza innecesariamente. Se calientan nuestras casas cuando estamos de vacaciones, se encienden las luces de las habitaciones cuando brilla el sol y se cargan aparatos que no se utilizan. Para mí esto es inaceptable, y me comprometo a hacer de la eficiencia energética nuestra fuente de energía más sostenible
Para 2030 hemos de mejorar nuestra eficiencia energética en, al menos, el 27 %, y, probablemente, más, ya que vamos a trabajar decididamente para ir más allá de la cifra del 27 % como mínimo. Para ello tenemos que integrar la eficiencia energética en todas nuestras políticas energéticas, tal y como recomienda el informe de la AIE. Como parte de la Unión de la Energía, nos aseguraremos de no tomar cualquier medida si el mismo objetivo puede alcanzarse mediante la eficiencia energética.
El sector de la construcción será especialmente importante. Pasamos el 90 % de nuestra vida en edificios que son responsables de un 40 % de nuestro consumo de energía. Casi la mitad del parque inmobiliario se construyó antes de la década de los años 1970, cuando no se utilizaban normas de rendimiento energético. Debemos asegurarnos de que los índices de renovación aumentan. El interés económico es evidente: permitirá la creación de 2 millones de puestos de trabajo locales para 2020 y ¡un ahorro a las arcas públicas de 39 000 millones de euros! Uno de los principales factores de que así ocurra es la adecuada aplicación de la Directiva sobre eficiencia energética. Me tomo este tema muy en serio y no me temblará el pulso para ser riguroso con aquellos países que no cumplan sus responsabilidades.
Pero también les proporcionaré ayuda para la inversión, que puede facilitarse mediante el plan Juncker, así como por la iniciativa de «financiación inteligente para edificios inteligentes». Este apoyo también estimulará la inversión privada en edificios y renovaciones de alta eficiencia energética.
Investigación e innovación
No obstante, como pone de relieve el informe de la AIE, la inversión será también necesaria en otros ámbitos y, en particular, en el desarrollo de nuevas tecnologías limpias. La buena noticia es que las energías renovables se consideran cada vez más una inversión estable y de bajo riesgo. ¡Los costes están disminuyendo! En algunos sectores de la generación eólica y solar se han reducido en un 60 % en los últimos cinco años.
Por otro lado estamos contemplando igualmente que otras tecnologías están ganando en competitividad, tales como las tecnologías LED para la iluminación, las tecnologías de batería y sistemas de edificios de consumo energético casi nulo.
La razón de que los costes disminuyan es que estamos innovando constantemente. Nuestros investigadores están desarrollando tecnologías de energías más limpias que nos ayudan a hacer más con menos. Nos ayudan a aumentar nuestra capacidad de energía renovable, aun invirtiendo menos. Las empresas de la UE ya poseen el 40 % de las patentes a nivel mundial para las tecnologías de energías renovables. Pero, para seguir en la vanguardia, hemos de seguir invirtiendo en la investigación.
Hemos duplicado la financiación a la investigación en materia de energía de 2014 a 2020 y hemos reservado el 35 % de todos los fondos de investigación para las tecnologías de acción por el clima. En realidad estamos invirtiendo en tecnologías de energía limpia en todas las partidas del presupuesto de la UE, ¡de los fondos regionales a los marítimos!
Pero tenemos que convertir los inventos en intervenciones, lo que solo se produce una vez que se han implantado a escala. En la actualidad, muchas barreras no financieras ni técnicas impiden este resultado. Así pues, se trata de financiar las actividades de investigación, pero también de contar con la plataforma política adecuada y la cultura correcta para que podamos llevar la investigación al mercado. Nuestra próxima revisión del Plan Estratégico Europeo de Tecnología Energética estudiará la manera de conseguirlo.
Señoras y señores:
Tenemos que ser ambiciosos en lo que se refiere a las tecnologías del mañana. De hecho, diría que lo que este informe nos muestra es que la ambición debe ser la palabra clave en esta semana. Será también mi palabra clave en París.
La AIE nos demuestra que estamos avanzando en la dirección correcta en muchos aspectos. No obstante, también sabemos que, en la lucha contra el cambio climático, cada acción es importante y el tiempo apremia. Cuanto más nos demoremos, más caro lo pagaremos. Debemos intensificar nuestros esfuerzos en la transición a un sistema energético sostenible.
Debemos trabajar juntos para conseguirlo. Me siento muy alentado de que, la semana pasada, en la Cumbre del G 7, los objetivos sobre el clima y el paso a una economía de baja emisión de carbono se situaron en el centro de la declaración de los dirigentes.
Este informe de la AIE identifica la necesidad de claridad de objetivos y seguridad de actuación de todas las partes interesadas, con un compromiso de un objetivo a largo plazo. En él se establece la necesidad de una visión a largo plazo clara, concreta y colectiva que dirija las decisiones de inversión y el desarrollo tecnológico en el sector energético
En él se describe una estructura transparente para lograr la transición energética, apoyar su aplicación satisfactoria y cimentar la confianza. Para nosotros, todo esto significa reformar el RCDE para que la industria pueda desempeñar su papel, significa que todos nosotros usemos la energía de manera más eficiente y significa invertir en tecnologías de energía limpia y renovable.
Estos compromisos siguen sentando las bases de un acuerdo muy significativo y ambicioso en materia de cambio climático en París.
Para terminar, me gustaría agradecer a Fatih este informe, que sigue sirviéndonos de apoyo en la consecución de estos importantes objetivos y expresar las gracias a todos por su constante apoyo y trabajo.
 
[1] Informe especial de la AIE sobre la energía & el cambio climático, 2015: «Las inversiones en fuentes de energía renovables (243 000 millones de euros) siguen siendo solo una fracción de la inversión dedicada a llevar petróleo, gas natural y carbón a los consumidores (883 000 millones de euros)»
 
 

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